Y si sí...?

¿Y si las cosas sí que pudieran ser?

A veces pruebo a darle la vuelta a una idea, a pensarla diferente. Con la intención de amplificarla, de darle dimensión…

Cuando estamos acostumbrados a hacer lo mismo cada vez el pensamiento se vuelve cómodo, y nos sirven los mismos patrones de pensamiento para todo.

De repente algo, alguien, nos invita a pensar diferente y…

Lo mejor de una misma está guardado dentro.

Lo que ocurre es que, o no sabemos que está, o no lo encontramos.

Buscando mis alas. Un abrazo!

January 17, 2020 · 1 min · Elena

JAPÓN

Si…!!! Estuvimos en JAPÓN

 

 

Enormes contrastes.

Un viaje alucinante. 14 horas de vuelo directo que se me pasaron bastante rápido, en serio.

Cuando aterrizó el avión, y ya desde la llegada al aeropuerto de Tokio, tuve la sensación de que allí todo era diferente.

 

En un inicio no me apasionaba la idea de ir, había conocido hacía unos años a una japonesa que, sin mover ápice alguno de su cuerpo me impuso un muro de hielo cuando me acerqué a saludarla, y no me dejó muy buena impresión.

Pero nada que ver. Menos mal que me decidí a ir.

Todo el viaje tuve la sensación de que a través del cabecero de mi cama se había abierto una puerta, una canal de comunicación con otro planeta, y que ahora me encontraba allí. Estaba en otro planeta.

Otro planeta fue para mi Japón. Las personas, las costumbres, los ritmos… Sin poder explicar exactamente por qué todo es tan diferente allí.

La primera semana me tiré haciendo foto a TODO lo que se me pasaba por delante. Cualquier cosa. Estuve alucinando, fascinada.

 

 

En Tokio no hay papeleras en la calle. No es como en Madrid que a cada 10 metros sueles encontrarte una.

La primera herramienta filosófica que aprendí allí, es a encargarse de una misma y de sus cosas.

Los actos tienen un inicio y un final determinado. No se prolongan más allá del momento que le corresponde.

Me explico. En Japón compras algo para comer, te lo comes donde lo has comprado y los desperdicios los tiras en la papelera del propio establecimiento.

 

 

Nada de ir comiendo por la calle y finalizar la tarea en la papelera del establecimiento cercano. No.

Los actos tienen un inicio y un final determinado con un tiempo de disfrute máximo, el suyo. No se estira, ni menos se le encasqueta a otro la tarea de uno mismo.

Todo muy conciso. Es lo mismo como cuando un niño está jugando y al finalizar recoge sus juguetes.

Con esto he aprendido que cuando me enamoro de la idea de hacer algo, no lo puedo dejar sin terminar. Respecto a algunas cosas podemos cambiar de opinión, o se nos pueden quitar las ganas o la motivación… no estamos obligados, eso está claro.

Pero no por costumbre. Pregúntate cuántas tareas has iniciado hace un mes y cuántas has llegado a concluir.

Esto al final crea una enorme sensación de insatisfacción. Es como acumular deuda. El impacto económico de esta cantidad de inicios sin terminar es enorme.

 

 

Otra cosa que aprendí es sobre la relación con los demás. Allí es popular acudir a los Onsen, son baños públicos tipo termas donde se realiza un auténtico ritual de auto-cuidado del cuerpo.

Un “enfócate en ti misma” muy concentrado, que me resultó súper potente y me resolvió varias cuestiones que tenía sobre lo que no podemos ver de nosotros y los demás si (que os comentaba en este post)

Este ritual y esa visión me han regalado muchas sensaciones sobre mi misma y mi relación con el entorno muy positivas, y es una experiencia súper recomendable que si viajáis a Japón no os podéis perder.

 

Una vez que seguimos el viaje fuera de Tokio, desde luego os diría que este siguiente destino fue **la segunda cosa que más me gustó, **viajamos a Hiroshima.

Era la primera vez que viajaba en un Shinkansen, y es una auténtica pasada.

Llegar a Hiroshima y ver la realidad de la historia que conocía través de los libros del instituto fue increíble.

Ver cómo una ciudad, pasa igual con Varsovia, que ha sido completamente destruida, renace con los años, se reconstruye, y la vida vuelve a ella, a ocuparla y devolverle su movimiento… Me pareció una misión digna de elogio.

 

 

 

La primera cosa que más me gustó, me preguntaréis, fue Miyajima.

Es una isla (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996) absolutamente encantadora, donde pueden pasar cosas únicas, y que tiene una energía muy especial.

 

 

El viaje hasta allí es en Ferry y al desembarcar, hay unos ciervos muy graciosos paseando libremente por la isla.

Nos estrenamos en el típico Hotel japonés, el Ryokan.

La experiencia fue muy divertida y diferente. Una pasada dormir en un tatami.

En Miyajima cenamos en el mejor restaurante japonés al que he ido nunca, estaba todo espectacular y lleno de rituales en torno a la comida y al espacio que rodea todo el proceso.

Todo lo relacionado con lo japonés es una meditación en movimiento a través de un ritual.

Lo más espectacular es el Santuario Itsukushima (está en la isla del mismo nombre que popularmente se conoce como Miyajima) un santuario enorme (cuando digo enorme es enorme) con una estructura en forma de puerta que hay justo enfrente, el Torii.

Es súper curioso porque cuando sube la marea no se puede uno acercar, pero cuando baja (que suele ser al mediodía, al menos así fue cuando estuvimos nosotros) se puede visitar a pie, se puede tocar y hacer fotos bajo el propio Torii.

Impresionante.

Además hay un sendero por el que se puede hacer una ruta de ascenso al Monte Misen, la montaña más alta que tiene la isla.

Y por ese camino tan peculiar se van viendo las impresionantes panorámicas.

 

**“Seguimos nuestro viaje” **y en Koyasan nos quedamos alojados en un Templo de monjes budistas.

Además de disfrutar de la infinidad de colores de los árboles que estaban haciendo su cambio de ropa al otoño, pudimos asistir de madrugada a una ceremonia budista que me dejó boquiabierta y ojiplática.

Toda una experiencia

¡¡Menuda cantidad de energía se movió allí!!

 

 

 

Tokio es publicidad. En cada rincón, en cada giro de vista hay un elemento publicitario que forma parte del paisaje.

 

 

Es de alguna forma una herramienta de decoración de la ciudad que impresiona por sus colores, sus gestos, sus dimensiones y por la saturación visual que produce, y de la que uno no termina de acostumbrarse en toda la visita.

Sin comprender el mensaje, la comunicación no verbal de sus carteles, los paneles, pantallas: caras expresivas, con gestos claros.

Vibrante.

Muy definido el producto y bien acompañado. La puedes encontrar en el metro encima del asiento, en la calle, en los aseos, no hay rincón donde no haya un anuncio publicitario.

 

 

Y por supuesto visitamos el Museo de la Publicidad de Tokio

 

            

 

Os voy a contar **la RUTA que hicimos por Japón **guiados por Yoitabi Travel:

Madrid ——————> Tokio (8 noches) -> Hiroshima (1 noche) -> Miyajima (1 noche) -> Okayama (1 noche) -> Himeji (2 noches)  -> Kioto (3 noches) -> Koyasan (1 noche) -> Kanazawa (1 noche) -> Takayama (1 noche) -> Tokio (2 noches) ——————**> **Madrid

 

Fue ideal porque pudimos disfrutar de 3 semanas allí, y tuve la sensación al volver de traerme una gran idea de cómo es Japón. En muchos momentos** quise decidir quedarme allí** de tanto que me gustó, supongo que como dicen los amigos madrileños que allí viven y que también fuimos a visitar, Japón no es igual de visita que para vivir.

El idioma y las costumbres como todo, deben de hacer menos sencilla la aventura ¡¡Pero algo debe de tener cuando se quedan!!

Está todo limpio, los japoneses se organizan en los barrios para hacer tareas sociales  y de limpieza del barrio, tienen una forma de estar y una quietud enérgica que me impactaron.

Ese algo a mi de maravilloso me impresionó.

Y ahora ya de vuelta, aún, cuando me encuentro con algún japonés por la calle, lo quiero parar y hablar con él/la, para contarle que estuve en Japón y me fascinó.

Tokio

Shirakawago

 

 

Y desde que se empezó a acabar el viaje estando allí, estoy deseando volver.

Gracias B. por descubrirme Japón

 

Hasta el siguiente Post!!

 

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December 12, 2019 · 7 min · Elena

¿A la rica morcilla? Eau de Parfum "Le Parking"

:) ¡Qué ganas tenía de sentarme delante de ti a plasmar de nuevo lo que pasa por mi cabeza! Y por mi vida.

Es tarde cuando escribo, mañana me voy de viaje, dormiré en el avión (eso espero)

¿Dónde voy? He pensado en primero ir e intentar descubrir allí cómo te cuento dónde he estado. Mientras, me podéis escribir ¿Dónde os gustaría viajar?

¿Soñáis? Despiertos me refiero.

Yo me tiré una época en la que no soñaba, no me di cuenta hasta que un día caí en que había dejado de soñar. Así porque si.

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Soñar despierto nos mueve a otros horizontes. Y además, ¿por qué no? Es el momento de alcanzarlo todo. Y qué curioso nuestros propios sueños que deberían se infinitos…, eternos…

Cómo los limitamos ¿¿no??

Un momento nuestro, gratuito, con la máxima potencialidad… y sin embargo la mayoría de las veces nuestros sueños se quedan cortos, hay épocas donde ni siquiera nos permitimos bucear en ellos…

Como un olor no evocado que nos traslada a otros momentos. Memoria intacta, cuidadosamente guardada.

De repente. Un segundo. Se percibe algo en el ambiente, una fragancia conocida ¡y…! ahí está. Ya está. Me parece el sentido que más rápido es capaz de evocar un sentimiento en nosotros. Algo determinado. Perfectamente descriptible.

Sensualidad, antaño, presente y se acaba. Das la vuelta, intentas recuperarlo, pero se ha ido. Una experiencia momentánea, efímera que despierta nuestro animal más profundo.

Un recuerdo. Una imagen. Nostalgia.

Como un sueño.

 

He estado preparando este post desde que el otro día…

¿Por qué al entrar en el parking de El Corte inglés de Nuevos Ministerios en Madrid, huele a morcilla?

Me pregunto cuál será la técnica de marketing que quieren conseguir con esto!! :) ñam ñam

He entrado con mi coche 5 veces en este parking en los últimos 6 meses.

La primera vez me llamó la atención. Hoy vuelvo y… Volià, morcilla de nuevo!!

Justo al entrar, sacas el ticket del parking y… da igual el momento del día.

Supongo que te puede gustar más o menos la morcilla… “mira no, yo la prefiero de Burgos…, yo de cebolla…” pero quizá a primera hora de la mañana no apetezca, ¿sería mejor opción cambiar el ambientador del parking por algo más tipo café?

¿O está muy visto el tipo café y han optado por morcilla? Muy original.

:) ¿Queréis que hagamos más posts sobre los olores de los sitios? ¿Qué nos inspiran?

Yo cada vez que entro en este parking me recuerdo con mi familia en un gran día de barbacoa en Ávila.

¿Qué más sitios raros se os ocurren para diseñar olor, y con ello estimular sensaciones en el cliente?

1,2,3… ¿A qué se os ocurre que huele un concesionario de coches por ejemplo? ¿Y una tienda de electrodomésticos?

Ya sabéis, si tenéis que ir al parking de El Corte Inglés … llevad el pan y… ¡¡¡a disfrutar!!!

Quizá sea ese el eslogan. Yo fui en realidad a comprar otra cosa, pero ya aproveché y me he pasé por Hipercor para comprar morcillita.

Y la he preparado en plan aperitivo!! Jajaja

 

Lo han conseguido conmigo, ¡¡a la quinta fue la vencida! Buen provecho :)

October 20, 2017 · 3 min · Elena

En blanco

Llevo dos meses observándote. Observándote.

Paso a tu lado casi a diario y no dices nada.

He ido a visitarte a horas distintas pensando que tendrías un ritmo vital diferente al mío. Pero nada.

Nada.

En blanco

Llevas una temporada en la que no te importa impresionarme.

¿Consideras que algún estudio puede determinar que en estas fechas no te veo? ¿Que** no me influyes**?

Días de silencio. Reflexionas, ya te entiendo.

Quizá tienes muchas opciones y no te decantas por ninguna, no te convencen.

O no las tienes. Esos estudios diluyen nuestra relación.

No te pasa sólo a ti, otros importantes visibles de la ciudad se han quedado también sin palabras.

Cartel publicitario en blanco

No hables, ¡muestra solo una imagen!

Algo que me haga reflexionar. Indúceme a pensar que no te has olvidado de mi…

Nada.

Momentos en lo que te preguntan ¿Qué te parece lo que te estoy contando? ¿Qué opinas?

Nada que decir, te quedas en blanco. Pero no un “en blanco de examen” en el que el cerebro de repente se va a tomar algo mientras tú lo necesitas para responder una plantilla de preguntas: “¿Cuál pongo? La A… no, la C…, ¡¡no venga la B, que no la había leído bien!! Bueno dejo la A…”

En blanco observando tus respuestas. Pensamientos que antes te servían, que habrías soltado por la boca en un abrir y cerrar de ojos ya no van contigo.

Algo se ha trasformado, alguien le dio al interruptor y cambió el color de la luz.

Tus opiniones modificadas por ti mismo. Boicoteadas, exprimidas y de alguna forma liberadas.

Y con todo esto, más propias que antes.

Un cambio. Y mientras tanto, ese momento en blanco que se expande y no termina de despegar.

Lo antiguo no me sirve, lo nuevo… desconozco.

¿Hacia dónde voy? ¿Qué respondo?

Nada, mejor en blanco.

No porque no tenga opciones para darte. No tengo claro cual te quiero mostrar.

¿Algo distinto? Nuevo. Igual pero pulido.

Conversaciones sobre si la forma de pensar y actuar es heredada. Y cuando te ves eclipsado y paras, analizas e intentas quitar de en medio lo que no es tuyo… ¿qué te queda?

¿Lo podemos quitar todo?

No quiero quitarlo para que desaparezca, sólo para poder aparecer.

¿Quito el caracol? No sé. Y tampoco si mejor lo dejo allí. Pero contactamos, y sólo por ello todo es diferente.

Y mientras me decido, en blanco.


PD: ¿Cómo estáis? :) Hacía tiempo que no publicábamos en etrusca, ¡¡teníamos muchas ganas!! Gracias a tod@s por vuestro apoyo.

Estamos desarrollando el Blog, os seguiremos contando.

Un abrazo


March 24, 2017 · 3 min · Elena

Uno.

¿Contra quién competimos?

Llevaba todo el día reflexionando sobre esto.

Con cuántas personas me enfrentaba para conseguir una meta que tenía propuesto alcanzar, algo entre manos.

Hice unos cálculos.

 

Un colega me preguntó una vez “¿Quién prefieres ser, la peor de los mejores o la mejor de los peores?” Vueltas le di al tema.

Cada cosa tiene su punto.

Si estás en el primer grupo siempre aprendes, avanzas, pero nunca llegas. Y si prefieres ser del segundo estás más tranquilo, pero no creces.

Esta situación me ha hecho volver a reflexionar sobre aquello.

Entonces iba yo haciendo mis matemáticas mentales por la calle para saber exactamente cuántas personas iban a pegarse conmigo para conseguir su propósito. Y yo con ellas.

Una va desnuda a la batalla ¿no? A enfrentarse al día día de la vida, con sus herramientas, sus conocimientos, sus miedos, sus ilusiones…

Te imaginas los más feroces contrincantes, todos con sus cestas llenas con todo lo necesario para … y yo… ¿qué llevo en mi cesta?

Seguí calculando. 207. Ese era el número que me salía. Competía contra 207.

Y aún así la pregunta seguía en el aire ¿Contra quién compites?

Ese día fui en metro al trabajo, y según bajaba las escaleras buscando hacia dónde dirigirme para ubicarme en el sentido correcto, me topé con este cartel.

uno-foto

Ese “UNO” fue un sartenazo en mi cabeza. Era la respuesta.

Uno mismo. Ése es el rival.

Somos nosotros nuestros propios retos, límites, horizontes y éxitos.

Agradecí la respuesta, dura, y quizá me dejo más preocupada de lo que estaba antes, pero también me ayudó a centrarme.

Muy interesante la forma en que se dirigió a mi. Sentí una voz fuerte, no me gritaba, pero tenía fuerza, quizá el contraste tan grande negro - blanco y el tamaño del cartel.

Me atrajo también la mezcla dura y cercana de la letra. Por un lado rectangular de líneas firmes, también distante. Y por otro lado redonda; sin mentiras, accesible. Más en línea con la idea de la campaña.

Llamativo el efecto del texto. Vas por el metro, pensando en tus cosas, te encuentras un cartel: “UNO (punto)”

Inmediatamente te pasa por la cabeza

¿Un qué?!!!

¡¡¡¡¡Necesito mirar el renglón de abajo a ver qué es!!!!! Y mientras camino!!!!!, porque voy con prisa… Y no voy a parar, pero tampoco voy a irme con la duda…

“Uno. Número de personas necesarias para cambiar el mundo”

uno

Me impacta también el punto. Ya hablaremos más sobre ese punto (en otro post que tengo pendiente y que saldrá no sé cuándo, pero en breve :) )

Me sorprendió porque momentos antes la pregunta merodeaba por mi cabeza ¿Contra quién compites?

Y me la resolvió: Uno.

Un abrazo

*      Campaña*: Living for others   Agencia: Allwhite 


November 18, 2016 · 3 min · Elena

La bicicleta rosa

Hoy os voy a contar un cuento,

“Había una vez una mujer morena, de pelo muy corto, siempre lo había llevado así, decía su madre que no tenía tiempo para peinarla por las mañanas y le impuso esa moda, la verdad es que el pelo largo tapaba sus grandes ojos negros, brillantes, los escondía.

Era la mejor forma de enfrentarse al mundo. Le daba fuerza. Llevar el pelo largo (unos años probó) le hacía sentir como si llevara una pesada manta en la cabeza.

Para ir al trabajo en coche pasaba por una céntrica calle de una de esas ciudades en las que la temeridad hace falta para conducir.

Un día, en ese trayecto cotidiano, en la puerta del descomunal edificio de una empresa de esa calle, apareció estacionada una bicicleta rosa.

Era una bicicleta de montaña normal y corriente, pero pintada con spray rosa. Una bicicleta grafiteada muy rosa.

Llamó su atención. Estaba candada. Tanta energía y sujeta, obligada a detenerse ¿Quién la habría dejado allí?

“Alguien en este edificio viene a trabajar en esa bicicleta rosa”

Empezó a imaginarse al personaje ¿Quién viajará en ese vehículo tan llamativo? Alguien peculiar.

Una frase ya pensada “no me lo pondría, pero me encanta que él/ella lo lleve…”

Hay determinadas cosas, peculiares, llamativas, fosforescentes… que no usamos. Colores, formas, texturas que, cuando pasan a nuestro lado nos obligan a detener nuestra atención sobre ellas unos milisegundos. Nos despiertan y nos sacan del ritmo diario. Nos rompen los esquemas, aunque no queramos. Hacen que sintamos enfado, nos irritan incluso…

Meses y meses mismo trayecto y misma bicicleta rosa estancada. Siempre en el mismo sitio. Alguien se la había olvidado allí ¿Le habría pasado algo? Algo inesperado que no le permitía soltarla y darle vida.

La mujer empezó a preocuparse por alguien que no conocía a través de esa bicicleta.

Unos días después observó que varias bicicletas de colores oscuros, marrones, azules marino… elegían estacionarse alrededor de nuestra bicicleta rosa.

Eso llamó su atención. Aceptación. Más personas querían seguir esa misma idea, con menos atrevimiento pero sutilmente se fueron aproximando. Se habían convencido.

Ir a trabajar en bicicleta, aparcar en la puerta. Salud y comodidad.

De repente esa bicicleta rosa tan excéntrica que daba tanta sensación de abandono había creado moda.

Los días siguieron sucediendo y pasar al lado de aquella acera, parar en el semáforo rojo y observar cómo aquella verja se veía inundada de candados y ruedas se convirtió en una atracción al ir a trabajar.

La acera rebosaba de gente inexistente, pero estaban allí, lo contaban sus bicicletas estacionadas. Ellos trabajando y ellas observaban y esperaban impacientes a que terminaran para tomar velocidad. Y rodar. Vivir.

Un día pasó algo inesperado.

La empresa entendió que hacía falta un parking de bicicletas, tantas amontonadas en la acera daban cierta sensación de caos en la puerta que no podía permitirse.

De repente llegó el orden. Aquél individuo al dejar estacionada de forma desinteresada la bicicleta rosa había generado un cambio en esa empresa ¿Habría sido intencionado? Demasiado enrevesado para pensar que fue así.

Después de que se instalara el parking de bicis (por supuesto movieron la bicicleta rosa y le dejaron un hueco en el nuevo estacionamiento, quizá como monumento a la colonización) el viaje se volvió de nuevo cotidiano, dejó de tener tanto interés.

Siempre quedaría la duda del personaje que había comenzado todo esto, pero poco a poco la bicicleta rosa se fundió con el paisaje sin querer.

Entonces nuestra mujer se cambió de casa y el trayecto al trabajo se modificó.

Una mañana (hacía meses que no conducía por aquella calle) la mujer iba con su recién estrenado ligue en coche de nuevo por allí, y le empezó a contar la historia de la bicicleta rosa.

Nooooooo!!!!! :( :( :(

No os lo vais a creer. Al llegar a la acera la bicicleta ¡no estaba!

¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿ …… !!!!!?????

Las bicicletas marrones habían podido con ella ¿O habría decidido marcharse? ¿Se habría aburrido?

La tristeza duró lo que tarda uno en llegar al siguiente semáforo y la conversación se tornó por otro lado.

Lo más sorprendente de esta historia es que ese mismo día horas más tarde, en un precioso atardecer de esos en los que los azules dan paso a los morados, burdeos, rojizos y anaranjados cielos de una ciudad atascada, iba ella de copiloto y de repente la vio en el trayecto a su nueva casa.

Estaba allí, esta vez abrazada a una vaya medio derruida, en medio de una rotonda. Sin edificios, sin paredes, sin muros. Aire libre.

Flipó, flipó y flipó… No podía ser, era la bicicleta rosa!!!!

“No te olvides de mi”,  le dijo al acercarse.

Pero ¿quién te ha puesto aquí? Cómo se puede comunicar alguien de forma tan profunda con un objeto inmóvil. Y tan rosa.

¿Cómo sabes dónde estaba, cómo me has encontrado?

La** curiosidad**, esa herramienta que nos acompaña desde que nacemos, desde que nos tocamos la cara por primera vez. Esa justo que dejamos atrás cuando permitimos que la rutina y el ritmo frenético del tren en que viajamos nos absorba y nos oculte, como una manta.

Interesante cómo ese viaje en la bicicleta rosa, sin haber subido en ella, puede haberme movido tanto por dentro.

No quiero saber quién la inventó, la candó y luego le cambió el destino.

¿O sí?

Quizá ya lo sepa… ¿Y para qué estará ahora allí? ¿Qué querrá?

La curiosidad, no te la dejes en casa al salir a trabajar.

PD: La realidad de la bicicleta rosa, para los más curiosos, la descubrí después. En realidad no quería conocer la historia real, la mía me gustaba más. Sobre todo porque no tenía un final.

Parece que cuando respondemos una pregunta de alguna forma se acaba la diversión.

Quizá es que una empresa que promociona el deporte sobre bicicleta, anda dejando bicis de color rosa por la ciudad a modo publicitario. En una vi este cartel e investigando en la web encontré esta noticia en el periódico.

Puede ser esta la solución o no… Lo que tú quieras.

Un abrazo

:) A mi padre, que de pequeña me leía todas las noches un cuento antes de dormir y me ayudó a entender la bicicleta.


July 28, 2016 · 6 min · Elena

¿Cómo ves el vaso?

Hace dos noches salí a cenar y me topé con este cartel.

Vaso lleno

Me quedé delante de él, sentí que me retaba.

Yo mido 1,74 cm, era aproximadamente igual de alto que yo. Me miró, se puso al nivel de mis ojos: “Vips,** siempre lleno**” me dijo.

Varias cosas se pasaron por mi cabeza a la vez.

Tuve la impresión de mirarme en un espejo. Esto dejó paso al siguiente pensamiento: ¿Cómo veo yo el vaso? En función de cómo seamos en cuanto a carácter y sobre todo por la forma en que nos enfrentamos a las diferentes situaciones de la vida podemos estar en el grupo de los que ven el vaso “medio lleno” o “medio vacío”

Depende del momento ¿no? quizá también de la cantidad de vasos que tengamos delante.

Las personas que ven el vaso medio lleno parece que ven las cosas positivas de la vida, sólo lo bueno, y no se quedan atrás, bloqueados con situaciones o emociones que no pueden digerir…

¿Y si fuera al revés?

Que el hecho de ver el vaso lleno me impide ver todas las opciones que tengo por disfrutar. ¿Y si me hace sentir saturado?

También podría pensar que ver el vaso medio vacío me transmita la idea de infinitas posibilidades, de cosas nuevas por hacer, objetivos aún por alcanzar…

Cosas que desconozco pero que estarán ahí cuando las descubra. Y seguirán llenando mi vaso.

:) –> Mi frase sería así: “Para los que ven en el vaso medio vacío un cúmulo de oportunidades

Sentí las ganas de zambullirme en ese vaso. De cabeza. Como cuando te tiras a la piscina desde un trampolín. Quitarme el abrigo, dar unos pasos atrás, coger carrerilla y… ¡plasssh! inmersión.

Si hubiera sido verano (y con esto vi que me estaban preparando para ello porque falta poco) me habría lanzado.

Curiosa sensación yo que no soy de bebidas con gas.

Cuando lo miré, leí la frase de una forma diferente a lo que realmente pone.

**vipS  -  **Siempre  -  vaSo  —> “S”

(me resuena la “S” en la oreja)

SSchssshhhhhh = burbujitas

 

También que “siempre” tiene mucho peso en el anuncio:

corte titulo vaso cocacola

La “S de Siempre” se conecta con la “S de vipS”** **y me sugiere leerlo de otra forma más circular: “en Vips siempre vemos el vaso medio lleno” ("medio" lo pone mi cabeza)

Pero esta afirmación tan directa podría resultar pretenciosa a primera vista; la frase girada que tiene el anuncio me sugiere la misma idea sin darle un toque tan determinista.

Lo más interesante de todo es el vaso.

En una primera impresión mi cabeza se quedó con la imagen de un vaso antiguo, de esos grabados con anchas hendiduras verticales. Que me sugieren la idea de plástico, no me sedujo.

vaso cocacola

Pero no, después de ver varias veces el cartel, el vaso cambió de forma; al fijar mi atención sobre él, se mostraba como un sencillo vaso transparente de cristal, más moderno quizá. Y liso!! Me llamó la atención esa transformación.

Un abrazo.

April 29, 2016 · 3 min · Elena

Ikea y el orden (one)

¿Qué es el orden?  “tengo esto y aquello ordenado…”

nube idea orden

dónde está Wally

!!!!!Yo…!!!! que me paso el día colocando cosas… pensé.

Aunque intentaba que esa afirmación se fuera de mis pensamientos, empecé a pensar sobre ello.

Esa persona estaba completamente equivocada, el problema era que no me conocía bien.

Pero… ¿y si soy yo la que no me conozco bien?

Parece ser que hay 3 aspectos del yo que están relacionados pero van separados por la vida: uno es LO QUE YO SÉ DE MI,  otro es LO QUE LOS DEMÁS Y YO SABEMOS DE MI,  y otro es LO QUE LOS DEMÁS SABEN DE MI Y YO NUNCA PODRÉ SABER (Quiero dar las gracias a quien me explicó sobre esto)

Es curioso este tercer aspecto, autodesconocimiento eterno.

Entonces vi este anuncio de Ikea y decidí con él desarrollar esta reflexión sobre el orden.

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Al principio pasé cierto miedo!!!! jajaja :) se me pusieron los pelos de punta!

primera imagen miedo

Me pareció divertido ese puntito del perder las tapaderas… Yo suelo perder más los tupper enteros, y las cucharas.

¿Vosotros qué perdéis?

Al final me quedé intranquila. Habría necesitado más tiempo de anuncio ordenado. Tiene tanto protagonismo el desorden que me dejó cierta sensación de desconcierto. Como ocurre en las películas; parece que nos gusta que acaben bien ¿no? Y nos vayamos con la sensación de que todo el mundo consigue lo que busca.

La base es como juega con la luz; esos contrastes de luces y sombras laterales parecen marcados, pero están tapizados por una niebla que matiza y marca la continuidad entre las escenas hasta el final.

Ikea en sus catálogos transmite armonía con sus diseños, en el anuncio me pesa mucho la oscuridad y no tanto esa luz reconfortante al final del anuncio.

La voz del que nos desconcierta susurrante ayudada con el pitido de la tetera… y esos planos con el personaje de espaldas; la falta de control de ese espacio detrás de nosotros que genera tanta sensación de inseguridad: lo que no controlamos.

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Caras tapadas por manos que me cuentan tensión, el no querer enfrentarme a ello… Y ese televisor a la deriva tan necesario en las películas de miedo.

Me dejan en situación de caos, supongo que esa es la idea, que la falta de armonía durante el anuncio es la que nos sugiere la necesidad de ir a por cajas y demás elementos de orden en casa ¿no?

Hay dos cosas que quiero resaltar:

  1. La primera cocina; donde se cuece todo, tan estrecha y sobre todo sin salida, es como si me dijera que por ese camino no puedo continuar, que dé la vuelta y salga.

cocina sin salida.png

  1. La pareja “no ordenemos nada, pidamos comida para llevar” jajaja :) Cuántas veces llegamos a casa y la situación (más quizá el cansancio del día) pueden con nosotros. El chico sujetando el **teléfono inalámbrico; **parece que con la antena va a matar al asesino…

pareja inalambrico

Ikea refleja situaciones quizá cotidianas en sus anuncios con los que si nos identificamos, se hacen amigos nuestros por cercanía y a través de algo que veremos en muchos formatos, la empatía***** clave para que nos paremos un segundo a escuchar.

Después de verlo se me ocurrióGlühlampe 10204que Ikea podría ofrecer o incluso no sé de que forma obsequiar a sus clientes con un servicio de Coach de orden en casa: alguien que vaya a tu casa, no tanto a decorarla, sino a ayudar al que vive allí a ordenar, clasificar y tirar cosas…

Me llamó la atención que el anuncio refleja el desorden asociado al caos, la pérdida y el descontrol, desde un punto irónico y cómico, eso sí.

Bien gestionado el desorden puede ser un punto de inicio ¿no creéis? Un inicio a algo, es decir ¿no puedes ordenar nada si no hay un profundo caos a su alrededor?

Pero ¿y si el caos lo generáramos nosotros para crear algo nuevo?

Ese momento de destrucción previa.

Cómo sabemos que algo está ordenado, ¿hay unas normas? ¿quién las pauta?

He terminado un libro que me prestó una gran amiga, sobre el orden.

La magia del orden” de Marie Kondo.

Ahí podía estar la cuestión. Yo siempre había pensado en ordenar las cosas y ponerlas apiladas y quietas, que no molestaran. En su sitio. Quizás también quitarlas de en medio…

¡Qué falta de respeto!

¿Podemos decidir que algo está ordenado cuando no esté apilado y quieto? ¿Puedo modificar mi orden?

Quisimos hacer un estudio con un grupo de personas para ver cual era el momento “¿Dónde está Wally?**” del anuncio.

******¿Dónde está Wally? es una forma de buscar el quid del anuncio. Un juego.

onde-esta-o-wally-700Le  vamos a invitar a participar en nuestro análisis publicitario: Wally está perdido entre tanta información y lo buscamos… como buscamos ese detalle del anuncio o formato publicitario que nos ha hecho parar un momento a reflexionar sobre él.

Os contaremos cómo se desarrolló el estudio y qué conclusiones sacamos en el próximo Post !!

:) —–> Quiero agradeceros el interés que está teniendo el Blog.

Aún faltan detalles de edición y diseño en etrusca.

… es una idea que se presentó a sí misma en mi cabeza hace años, se ha materializado en este formato y desde septiembre del año pasado que empezamos, va modificándose y evolucionando con mucha ilusión. 

Un abrazo.

*empatía ¿o simpatía?

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April 21, 2016 · 5 min · Elena

Primera

Hola! ¿Cómo estáis? Llevo unas semanas de retraso con las publicaciones. Había programado escribir cada dos semanas y se me ha pasado el tren con creces…

Me he cambiado de casa.

¡¡¡¡¡Si!!!!! Casa nueva. Una ilusión de verdad. Hasta ahora siempre había vivido de alquiler desde que salí del nido, pero nos decidimos a comprar esta casa y estamos encantados. Y con todo el jaleo de la mudanza, amueblar la cocina… sin momento para poder publicar en condiciones.

Hace unos fines de semana, sentada literalmente en el suelo de mi nuevo salón (me empeñé en no traer los sofás antiguos y ahora tenemos que sentarnos en el suelo a la espera de la llegada del nuevo sofá, pero como dicen que sarna con gusto no pica…) vi este anuncio de El Corte Inglés en la tele.

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No me pasa con todos los anuncios que veo. En algunos, mi mente se para unos segundos como os conté aquí, y cuando algo le inquieta sé que sobre ese anuncio tendré que escribir.

Este momento importante en mi vida de primera casa propia, coincidió con el anuncio del 75 aniversario de El Corte Inglés sobre las primeras cosas que pasan en la vida.

Me parece curioso que no hablen de LA PRIMERA CASA, con la cantidad de departamentos que tienen que se encargan de decoración, baños, muebles, cocinas…

Vi el anuncio, ni bien ni mal y al final…LISTA DE BODAS.

Vamos a ahondar sobre este momento.

Es cierto que el detalle que más llamó mi atención mientras lo veía es aquél en que (segundo 0,20) aparece una mujer  con su primer móvil y que usa para ver la evolución del embarazo de la hija/o, cuñada… Habría sido atrevido a la par que divertido que lo usara para otra cosa, parece que las mujeres de esta edad están desactualizadas y sólo se preocupan de tener un móvil cuando van a ser abuelas, creo que tienen más cosas que investigar y contar que estar siempre cuidando de los demás. Quizá fue ese el punto que menos me gustó.

Me resonó leer la palabra TRENCA (segundo 0,58), para mi es la clave: esa palabra es la que me parece que representa la idea de nostalgia que creo quieren trasmitir con el vídeo.

Trenca, es una palabra que hace mucho no oía. Abrigo, parca, chaqueta… pero trenca… esa es la clave del anuncio para mi.

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Hay un momento “EL PRIMER LODEN” (minuto 1,01) que no había visto… Fue a la sexta vez que vi el vídeo cuando me ha di cuenta de que existía esa frase. Entonces pensé que no sabía lo que es un loden y quizás por eso mi cabeza no se había interesado por ello y no había reparado con todo el resto de información.

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Y vamos a nuestro segundo 0,37, el que me ronda la cabeza para hablaros sobre él.

0,37 LA LISTA DE BODAS

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Pero no pone “La PRIMERA lista de bodas”

Esa es la cuestión. No vi en su momento que faltaba la palabra PRIMERA como en las anteriores de frases, fue más adelante, unos fotogramas después cuando mi cabeza cayó en este detalle. Creo que es porque en ese momento el protagonista mira hacia arriba; dirige la mirada hacia la parte superior izquierda de la imagen y desvía mi atención hacia un punto de mucha luz durante unos instantes. De ahí lo siguiente que veo antes de pasar al siguiente fotograma es: LA LISTA DE BODAS.

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He de leer rápido porque el vídeo continúa y no me da tiempo a reparar en este detalle. La cadencia de la música y ese giro hacia ese punto de luz rellenan el hueco de la palabra PRIMERA en ese instante. Me ha gustado mucho. Me distraen para que no repare en esa falta de texto.

Además este momento aparece justo a la mitad del vídeo; es la novena primera cosa de 18 que enumera, con lo que mi cerebro me ayuda a rellenar esa frase sin cuestionarse más.

Y enseguida me pregunté, si pusiera la palabra “PRIMERA” en lista de bodas, ¿qué te sugiere? “Vaya plan, esta boda está abocada al fracaso” porque se plantea uno la “SEGUNDA” lista de bodas… y claro El Corte Inglés no va a querer augurar algo negativo a ningún cliente suyo…

Pero mucha gente se casa más de una vez… ¿Se va a quedar EL Corte Inglés sin este perfil de pareja? No sería justo ni rentable tampoco.

Entonces quitamos esta parte… acabamos antes…

Ya, pero supongo que LA BODA será una fuente de ingresos importante, en un momento tan ilusionante querrán que sepas que están ahí.

Con ese giro discreto sobre mi atención me han informado de que se encargan de la lista de bodas.

Sea la que sea.

¿Cómo lo hace el vídeo? Durante todo el recorrido mi atención se centra alrededor del texto en el centro de la pantalla; todos los acontecimientos que suceden están muy cerca del centro de la pantalla.

En el plano de “la lista de bodas” la atención se desvía a arriba y a la izquierda pero no de forma brusca. Me habían preparado para que pudiera suceder y no me molestara, porque en el momento anterior, cuando nos cuentan sobre “LAS PRIMERAS TORTITAS” mis ojos ya se desvían hacia la izquierda con el primer plano de la niña y el brazo del camarero dejando las tortitas en la mesa, y se vuelve a desviar un segundo después cuando nos muestran la cara de tierna envidia del hermano.

Luego, con mucho mimo, nuestra atención ya venía mostrando interés por esa zona izquierda y no nos ha costado mucho esfuerzo trasladarnos hasta allí para saltarnos la palabra **PRIMERA **en la lista de bodas.

Muy bien resuelto

Un abrazo.


April 7, 2016 · 5 min · Elena

Te(recoge)le Cama

Había visto [este anuncio](

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) de Pharmagrip Cinfa y me había hecho gracia, pero no me habría imaginado la resonancia que tendría en mi la idea de que la cama te fuera a buscar al trabajo.

Según pasaron los días desde entonces, una serie de acontecimientos hicieron que ese anuncio, sin estar presente, me hiciera reflexionar sobre mi infancia.

Unas semanas después de verlo en televisión, oí a una compañera saturada del trabajo que decía, “ya me podría venir a buscar mi cama…” Ese fue el eco del anuncio, no me había vuelto a acordar de él.

Cuando estoy en un sitio, tengo que ir a otro y me da pereza el traslado, pienso en teletransportarme. ¿Os ha pasado alguna vez?

Hacer “Chap” con los dedos y aparecer allí donde desee sin esfuerzo… Como colocaba Mary Poppins la habitación en ese momento de su película (1964): “Con un poco de azúcar” [Aquí](

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)

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Una persona con la que debato mucho sobre esto me dice que si te teletransportas desapareces, podemos estar horas y horas hablando sobre esto…

Una semana después otra compañera vuelve a hacer mención a la cama sin conductor. Está pachucha dice, “ya podría recogerme la tele-cama”.

Entonces me acordé de cuando era pequeña y si me ponía pocha venían mis padres a buscarme al cole.

Qué sensación de protección, saber que están ahí, entre todas las cosas que tendrían por hacer, estar pendientes de mi. Dejar todo para venir a buscarme. Quiero agradecer esos momentos a mis padres. Y al anuncio por evocarlos.

Ha sido curiosa la forma en que esa cama me ha hecho sentir nostalgia de la infancia. Quizás en esos momentos más delicados en que te gustaría que quien más te quiere te vaya a recoger, te saque de allí y te invite a merendar.

Curioso.

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Quiero dedicar este post a mi **abuela Josefa. **Por enseñarme sobre la elegancia y el miedo.

Nunca se puede meter a un burro marcha atrás en un garaje”, me dijo entre otras cosas.

Gracias.


February 23, 2016 · 2 min · Elena